lunes, 9 de noviembre de 2009

Su naricita congelada y su pelo enredado en mis dedos me hacía enloquecer.

Con ella descubrí el significado de la palabra amar.
Hay mucha gente que al decir esta palabra se siente bien,sin nisiquiera conocer qué significa,qué te hace sentir.
Ella siempre había sido una chica tímida,aunque su mirada dulce y llena de sinceridad me hizo ver que merecía la pena. No era la típica chica que se pintaba al salir a la calle,que se peinaba durante media hora seguida,no. Ella era esa típica chica que,sin ningún potingue,estaba más preciosa que con la más mínima pintura. Decidí que iba a conocerla,que necesitaba conocerla. No sabía si se había convertido en una obsesión,pero era como vital para mí. Su pequeña boca,al sonreir,me descifraba un nuevo sentido de la vida. Su naricita congelada ante el frio,me hacía tanta gracia como podáis imaginar. Toda ella era una serie de características que nunca me cansaba de observar y admirar.
Llegó el día en el que su cuerpo y mi cuerpo,desnudos ante el deseo,decidieron amarse tanto como yo le amaba a ella. Tras toda una serie de caricias,besos y esas cosas que las personas suelen hacer,llegó ese momento. Ella apoyó su cabeza sobre mi pecho. Mis dedos,automáticamente,se enredaron en su pelo. Se había dormido. Puedo aseguraros que parecía el más bello de los ángeles. Un mechón le caía en plena cara. Yo,con toda mi dulzura se lo aparté,aunque debo de reconocer que tenía tanto miedo de hacerlo..por si aquella belleza se rompía en mil pedazos y desaparecía. Ella,ante los ojos de la gente,era la típica persona tímida,callada,pero a mí me acababa de desvelar cómo era realmente y esto que quede entre tú y yo,me encantaba como era. Descubrí cosas que nadie jamás había descubierto. Llegue hasta el fondo de ella,y a raiz de ahí no pude salir de ese fondo. Ese día fue,sin duda alguna,el día más maravilloso de toda mi existencia,pues comprendí.. que sin ella jamás volvería a conocer aquello que significa amar.